Más allá de satisfacer al cliente, el arquitecto contemporáneo debe tener capacidad de síntesis de elementos para que su obra tenga un valor agregado estético, aporte nuevas ideas en términos de originalidad y logre ser negocio.
El equilibrio constante entre la racionalidad, la habitabilidad
y la estética funcional del diseño, que
garantice la solución de un problema urbano y su
permanencia en el tiempo, es la base de la arquitectura
de Bernardo Hinojosa Rodríguez.
Con el apoyo de su familia, la arquitecta tuvo la decisión
de ingresar al mundo de la construcción en una
época en donde esta actividad era considerada como
exclusiva para hombres.
Es la primera mujer que asume el cargo de presidente de
un Capítulo de la Academia Nacional de Arquitectura
(ANA) a lo largo de la historia de este organismo colegiado.
Por un lado, tiene la responsabilidad de la Secretaría
de Edificación, Planeación y Asuntos Estudiantiles
de la Facultad de Arquitectura, y por otro, el de su empresa
constructora.